“ Ocurre a veces que teselas concretas de la realidad emergen del ruido
blanco del mundo y se ponen a vibrar con una intensidad particular,
anómala. (…) Allí donde se verifica esa vibración, se genera un tipo
de intensidad que, cuando perdura en el tiempo –superando el estatus del
puro y simple asombro– tiende a organizarse y a convertirse en una
figura dibujada en el vacío. Se podría decir que, para lograr una
determinada permanencia, genera un campo magnético a su alrededor,
dotado de su propia geometría. A estos campos magnéticos singulares les
damos un nombre particular. Ese nombre es: historias. ”
“ Creo que, en su mayor parte, los artistas no se involucran en la búsqueda expresa de la belleza. Se involucran en el lenguaje del arte, en la ampliación de ese lenguaje. Y si la belleza aflora, lo hace como un efecto de los esfuerzos del artista por comunicarse con el público a través de su lenguaje.
El público puede obtener la impresión de que los artistas están siempre dispuestos, o encaminados, a hacer cosas hermosas, pero si hablas con ellos en serio, queda claro que eso no es lo que están haciendo. La función del arte, la aspiración de los creadores, es hacerte pensar. Básicamente, ver es pensar y pensar es ver. Con un lenguaje propio cada vez, pero esa parece ser la función del arte: cambiar, cambiar el significado, cambiar el significado a través de la percepción, no cambiar el significado a través de la belleza. ”
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
Que este año me sea dado vivir en mí y no fantasear ni ser otras, que me sea dado ponerme buena y no buscar lo imposible sino la magia y extrañeza de este mundo que habito. Que me sean dados los deseos de vivir y conocer el mundo. Que me sea dado el interesarme por este mundo.
Fragmento de los Diarios de Alejandra Pizarnik. Primero de enero de 1960.
«En el centro secreto de cada uno está el perdón, vivo, coincidente con el soplo mismo de la vida. No conozco mi capacidad de perdonar, así como no sé cuánto he sido amada. Sé que porque perdono y soy amada puedo esperar el día».
Perdón, Comisión de la verdad (2020) Carolina Sanín.
Dos o tres veces en mi vida descubrí el amor. Siempre parecía que lo arreglaba todo. Siempre arreglaba muchas cosas pero no todo. Pero yo quedaba agradecida como si en efecto lo hubiese arreglado todo, y por completo.
El arte de perder se domina fácilmente;
tantas cosas parecen decididas a extraviarse
que su pérdida no es ningún desastre.Pierde algo cada día. Acepta la angustia
de las llaves perdidas, de las horas derrochadas en vano.
El arte de perder se domina fácilmente.Después entrénate en perder más lejos, en perder más rápido:
lugares y nombres, los sitios a los que pensabas viajar.
Ninguna de esas pérdidas ocasionará el desastre.Perdí el reloj de mi madre. Y mira, se me fue
la última o la penúltima de mis tres casas amadas.
El arte de perder se domina fácilmente.Perdí dos ciudades, dos hermosas ciudades. Y aun más:
algunos reinos que tenía, dos ríos, un continente.
Los extraño, pero no fue un desastre.Incluso al perderte no habré mentido. Es indudable
que el arte de perder se domina fácilmente,
así parezca un desastre.
Siempre el deseo de que usted halle en sí bastante paciencia para sufrir, bastante sencillez y candor para creer, llegando a intimar y a familiarizarse cada vez más con lo que es difícil. Y también con su soledad en medio de los otros. En cuanto a lo demás deje que la vida obre a su antojo. Créame: tiene razón la vida. Siempre y en cualquier caso.